Colo Colo y la construcción de organización social

Me tocó vivir la quiebra de nuestro club y el comienzo de los años negros de las S.A en una edad en que estaba recien entendiendo los problemas que generaba el sistema económico y político que ha mercantilizado todos los aspectos de nuestra vida...

Colo Colo y la construcción de organización social

Todos los que me conocen saben que soy una persona de izquierda y , si me permiten la patudez de ser doblemente autoreferente, también creo ser una persona comprometida con las luchas sociales. Esa postura y compromiso me ha hecho entender que en cualquier construcción social y política hay ciertos valores que deben ponerse por delante para hacer de estos procesos espacios que respondan a las necesidades e intereses de las mayorías y no solamente de unos pocos. Valores como la ética, la unidad, el respeto, el fomento de la democracia participativa y radical y la búsqueda del debate frontal, constructivo y honesto, me parecen que son fundamentales para cualquier proyecto colectivo que busque transformaciones en este país.

Me tocó vivir la quiebra de nuestro club y el comienzo de los años negros de las S.A en una edad en que estaba recien entendiendo los problemas que generaba el sistema económico y político que ha mercantilizado todos los aspectos de nuestra vida y, que en términos concretos, nos tiene sin siquiera poder decir que somos poseedores de derechos sociales. Junto a las movilizaciones estudiantiles del periodo 2006-2011 en las que participé, los colo colinos y colo colinas ibamos entendiendo que más allá de los triunfos deportivos, Blanco y Negro S.A era un empresa que no le interesaba la identidad, ni la historia de nuestro club sino que solo estaba aquí porque era un buen negocio. Ejemplo de ello, es que han pasado por los directorios de la consecionaria distintos personajes del mundo empresarial y político que no son hinchas del club y están muy lejos siquiera de entender este sentimiento.

Ese despertar que tuvimos los hinchas de Colo Colo se vió coronada hace 3 años cuando decidimos tomar la sartén por el mango y recuperar el Club Social y Deportivo, que luego de la quiebra estaba sumido en gestiones bastante cuestionables, con nulos espacios de participación y democracia y con un discurso ambigüo ante la gestión de la concesionaria. Hace 3 años, los socios organizados en las filiales empiezan a darle cuerpo y territorio a Colo Colo. Muchos hinchas que habían estado mirando de lejos la vida del club masivamente comenzaron a hacerse socios y hacerse parte nuevamente de esta organización social. Aquellos que comandaban el club se vieron obligados a abrir espacios, más que por voluntad propia, porque los colo colinos y colo colinas empezamos a presionar por esos espacios. Ese proceso llegó a un punto muy alto cuando la actual directiva se presenta con un proyecto interesante de cuatro pilares claros que buscaban devolver a Colo Colo el lugar que merecía. Me interesa mencionar que la lucha por la recuperación del club no es una lucha aislada, sino que como decía anteriormente, va de la mano con una serie de luchas sociales que exigen la garantía de derechos. En el caso nuestro, esta es una lucha que trata de sacar el mercado del fútbol y de recuperar la identidad de una organización con fuerte arraigo social y que ha tenido una responsabilidad histórica con el pueblo chileno.

En este nuevo proceso del Club Social las cosas no han sido fáciles. Son tantas las limitaciones que existen a nivel legal y político para que nuestra corporación funcione que muchas veces nos hemos visto chocando con una gran pared. Sin duda que ha habido errores, pero ¿alguna persona creyó que era algo que no podía pasar? Al menos yo siempre tuve claro que iba a ser difícil. Y es aquí donde el debate se pone interesante en torno a Colo Colo como una organización social, porque ya recuperado el club para sus socios y socias, y para todo hincha que se identifique con la institución, que fue el primer objetivo, van a empezar a verse las primera diferencias con respecto hacia dónde y cómo conducimos los destinos de este. Colo Colo agrupa a una diversidad de personas y posturas que no podemos dejar de tomar en cuenta. Existen, como yo, personas de izquierda que tenemos posturas muy radicales en torno a como se maneja el fútbol y la sociedad en general, existen personas que si bien no están de acuerdo con el modelo del fútbol abrazan sin crítica el modelo imperante, como también no me cabe duda que existen personas que creen que el futuro se trata de poder congeniar el modelo de gestión existente con la vida de los clubes.

Una organización social que pretende avanzar, debe fomentar el debate de frente, debe fomentar los espacios de participación y si no existiesen, debe crearlos, para que los colo colinos y colo colinas podamos debatir y deliberar de manera democrática. Para que la construcción del club se de en el debate y en el trabajo, y no en el cahuin ni en la declaración fácil en redes sociales. Por su parte, los miembros de una organización social deben entender que en este camino van a existir diferencias y que es positivo que estas se expliciten, pero también entender que hay que ser responsables para con la organización social. Para simplificar; las críticas, diferencias y debates debemos darlos en nuestro espacios democráticos y siempre esto debe ir de la mano con el trabajo constante para que el organización avance. No olvidarnos nunca que el desarrollo y crecimiento de nuestro Club Social es el objetivo y siempre hay que procurar que este no salga dañado por nuestras diferencias.

En el futuro se vendrán elecciones de directorio de nuestro club. Probablemente, y es esperable que así sea, serán varias listas que agruparán a distintos hinchas las que se presentan. Escucharemos y seremos testigos de distintas formas de entender al club social, pero eso no será problema si hacemos carne de los valores que mencionaba al principio de esta columna. Seamos éticos, respetémos nuestra historia, debatamos con altura de miras y pensemos en todo momento en que nuestro objetivo es hacer de Colo Colo el club que todos conocemos. Un club comprometido con su pueblo como así lo pensaron los rebeldes del 25.